Saltar al contenido

Aprender a emprender: ¿Se puede hacer con presupuesto 0?

emprender

Creo que el de «emprender» es uno de los verbos que más se conjuga en el mundo después de la crisis económica, sobre todo en aquellos países especialmente azotados por el desempleo como España.

Vienen a decirte:

Si no tienes trabajo, aférrate a tu idea, trabaja para desarrollarla y conviértete en un emprendedor de éxito.

Hay quien ha contribuido a mitificar la idea de emprender y se afana en gritarte que tú puedes, sin ni siquiera darte unas herramientas mínimas.

Lo siento, pero no.

No es tan fácil como lo pintan y ya está aquí Nuria, alias «la aguafiestas» para contártelo.

Con este artículo quiero explicar qué es emprender (bajo mi punto de vista), cómo es hacerlo en la era digital, por qué debes o no debes hacerlo en España y algunas ideas y consejos para empezar con muy poco. ¡Vamos allá!

Qué es emprender: mi definición

Seguro que los nuevos gurús tendrán muchas cosas que decirte sobre qué es emprender un negocio.

Insistirán en que tú puedes, en que no es necesario tener miedo al fracaso porque otras culturas, como la estadounidense, valoran las caídas como oportunidades de aprendizaje.

Y recurrirán a alguna de esas citas motivadoras de origen difuso, pero atribuidas a prohombres (porque casi siempre son hombres) para que te convenzas de que TODO depende de ti.

Yo voy a evitar esa perspectiva.

Básicamente, porque esa idea de éxito, fracaso y prosperidad se basa en lo que, para mí, es una falacia.

qué es emprender

Y es que todos tenemos acceso a las mismas oportunidades. Es bien sabido que los recursos educativos, económicos o los contactos pueden ser infinitamente dispares entre unas personas y otras, y descarga la culpa exclusivamente a quienes no tienen medios.

Me gustaría trasladar una definición más aséptica de lo que es emprender, y creo que sirve a mi propósito la que ofrece Portal PYME, dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Para empezar, relaciona el emprendimiento con la decisión de iniciar un negocio, con la intención de crear una empresa.

El emprendedor parte de una idea inicial, sí, y tiene iniciativa y decisión para abordarla y conseguir que se convierta en un proyecto empresarial. Este le permitirá adentrarse en el mercado fabricando un producto o prestando un servicio.

Todo parte de la decisión y de la iniciativa, pero es importante que el emprendedor cuente con la información y las herramientas necesarias que le faciliten el proceso.

Desde el mismo portal mencionado unas líneas más arriba, puedes acceder el AUTODIAGNÓSTICO, un instrumento interactivo consistente en un cuestionario que, en base a las respuestas, ofrece una serie de recomendaciones. Puede ser un buen punto de partida.

Y es que el éxito al emprender un negocio depende, en gran medida, de cuánto madures la idea antes de ponerla en práctica, teniendo pistas fehacientes de que va a funcionar.

  • En la fase de desarrollo del proyecto, también puedes utilizar un simulador de negocio y aprender a desarrollar un plan de empresa, además de saber qué forma jurídica te conviene más.
  • Después, llegado el momento de crear tu compañía, necesitarás conocer cómo completar los trámites presencialmente o vía online, y qué de que ayudas o incentivos podrías beneficiarte. Puedes acercarte a algún punto de atención al emprendedor para que te lo expliquen todo.
Aunque también te digo que no siempre es así, sobre todo cuando se trata de negocios online, que surgen de cualquier broma o idea estúpida en un grupo de SEO. Lo digo por experiencia propia. Pero salvo eso, que sucede en contadas ocasiones, suele ser como te he contado más arriba.

Sobre emprender en la era digital

Está claro que hoy contamos con medios que han cambiado por completo nuestro estilo de vida desde cualquier punto de vista, como la economía o el ocio.

Pero, ¿es mejor o más fácil emprender ahora que antes?

Si consideras la facilidad de acceso a un medio como Internet y cómo la Red se ha dotado de millones de recursos compartidos por personas que quieren trasladar su conocimiento, pensarás que sí, ¡oh, sí!

Pero emprender en la era digital también es asumir ciertos desafíos.

En el tiempo que llevo desarrollando mi negocio en Internet, como principal medio, me he afrontado a todos estos retos, y seguro que tú conoces alguno más. Te los pongo con su correspondiente solución, pues de lo que trato es de ayudarte:

Hay una competencia brutal

Precisamente la facilidad de acceso al medio y el poco capital que se requiere en muchos casos, hace que sean muchas las personas que se deciden a emprender online.

Eso significa tener mucha competencia, y que se haga muy cuesta arriba encontrar una pequeña cuota de mercado que haga viable tu negocio.

SOLUCIÓN:
Para empezar, elimina esa percepción completamente negativa de la competencia. Las empresas de un mismo sector ayudan a que este crezca, a que aumente su mercado y, por extensión, a crear nuevas oportunidades a explotar por nuevos agentes. Lo estás viendo, por ejemplo, con las plataformas de streaming, que cada vez son más.

Mantenerse es difícil

Tiene que ver con lo anterior, con la competencia, pero también con tu capacidad de mantener la motivación y la producción, dependiendo del sector al que te dediques.

El mundo del emprendedor/a, y no solo en la era digital, afronta una dosis importante de incertidumbre.

No hay una cantidad fija de ingresos, ni cómo va a ir el negocio mañana, pero, ¿acaso un trabajador por cuenta ajena no está sometido a presión?

SOLUCIÓN:
Tener conocimientos de marketing te ayuda a establecer objetivos concretos para tu negocio, y a establecer las estrategias necesarias para alcanzarlos.

Es un trabajo continuo que se recomienda lleven a cabo profesionales, pero si lo haces solo/a debes saber que es muy importante que te formes, pues hablamos de un mundo que avanza y se transforma continuamente.

Además, el marketing te ayuda a trabajar tu marca personal o la de tu empresa, y si consigues posicionarte como voz autorizada, será más fácil que te mantengas.
Te hace pensar que puedes solo/a.

Es un fenómeno que yo misma he experimentado, y que tiene que ver con el amplísimo acceso a información: artículos, videotutoriales, cursos gratuitos y de pago… Está bien que te formes, pero también que seas realista respecto al dinero y al tiempo que le puedes dedicar.

Y créeme: si la tienes ya, cuando tengas personitas a tu cargo vas a ver que el tiempo es incluso más valioso que el dinero.

Sentir que puedes hacerlo todo tú porque tienes todo el conocimiento a tu alcance no es realista, puede amontar tus tareas y hacer que aparezca la frustración cuando ves que no puedes afrontarlas.

SOLUCIÓN:
¡Delega! ¡Busca a profesionales! ¡Rodéate de gente que sabe!

Empecé poco a poco con la redacción freelance cobrando unas tarifas irrisorias para abrirme camino, y a día de hoy tengo varias líneas de negocio con proyectos propios que funcionan bastante bien.

Las alianzas profesionales y la búsqueda (y el cuidado) de personas que hacen muy bien su trabajo, son la respuesta a cómo lo hice.

Pierdes percepción del riesgo

El poco dinero y el conocimiento a la hora de manejar ciertas herramientas online puede hacerte pensar que no tienes nada que perder, y es verdad que, si no tienes que invertir mucho dinero, el riesgo es menor.

Pero repito y tripito si hace falta: el tiempo es incluso más valioso.

No lo pierdas pensando que se trata de probar, sin hacer un trabajo previo mínimamente serio para estudiar la viabilidad.

SOLUCIÓN:

Dos cositas:

1) Sé consciente de tus fortalezas y debilidades, y analiza también las oportunidades y amenazas;

2) Asume cuándo has fracasado, cuándo has apostado por algo que no resulta rentable. Antes de dedicarle más tiempo o de que te cueste la salud, aprende a pasar página (consejo válido también para las personas, amigos y socios que puedes encontrarte por el camino)

Pero la receta clave para afrontarlo todo es tener muchas ganas. Esto también te lo dirán los gurús del emprendimiento, vale, pero estoy de acuerdo con ellos en esto: lo que haces te debe apasionar (esa palabra que está en la mayoría de Bios de Twitter)

Si de verdad te gusta, nutrirte con nuevos conocimientos, aprender a manejar herramientas e innovar te resultará más placentero y querrás seguir avanzando.

Ventajas e inconvenientes de emprender en España

ventajas y desventajas de emprender en España

No se trata solo de las herramientas que hoy tenemos a nuestro alcance, si no del contexto. Dice la OCDE que España es un país con pocos emprendedores, pero capaz de resistir mucho.

¿Qué hay de bueno para que puedan hacerlo?

Lo positivo al emprender un negocio es el marco constitucional y reglamentario, además de la financiación. Y eso que las comunidades autónomas, cada una con su propia legislación, pueden liar un poco el asunto si lo que hacen es que crear barreras y hacer que la ley de unidad de mercado se ralentice. Eso es, al menos, lo que dice la OCDE.

En cuanto a financiación, España ha mejorado bastante con respecto a 2014, año de crisis económica.

Y, sin son pocos los que emprenden, ¿por qué es?

Lo negativo es el acceso a contratación pública, el precio de las infraestructuras y la búsqueda de talento. En otras palabras: es difícil conseguir una licitación si lo comparamos con otros países de nuestro entorno.

Los precios en España se sitúan por encima de la media de la zona OCDE (aunque la calidad es buena) y hay poca formación. Y eso que ya se ha lanzado un Plan Estratégico de Educación y Formación Profesional para, entre otras cosas, promover la formación en centros de trabajo.

Cómo emprender un negocio online sin capital

He ahí el quid de la cuestión, el punto al que yo sé querías llegar.

¿Cómo emprender sin capital?

¡Ay, amigo/a!

La pasta, la pela, los euros… ¡cómo nos traen de cabeza!

Nuestra relación con el dinero siempre nos ha restado horas de sueño, y aunque hay “influencers” de la economía que insisten en que solo se trata de un medio y tratan de reconciliarnos con él, aquí seguimos.

He estado en encuentros de startups con los llamados “bussiness angels” (dos palabrejas que quedan “cool” para referirse a los inversores privados), donde estos aseguran que la falta de dinero no debe limitarte a la hora de desarrollar tu idea: si esta es buena y la maduras para transformarla en un modelo de negocio, es cuestión de tiempo que convenzas a un banco o a un inversor para su financiación.

Perdona si te ha llegado el espurreo previo a mi sonora carcajada, es que me hace gracia la burbuja en la que que viven todos estos gurús y “coaches” de la economía.

Después de la crisis, el acceso a financiación para empresas no ha recuperado los niveles previos a la crisis, por lo que intentar emprender sin capital es más realista que esperar una fuente que, posiblemente, nunca llegará.

Aprender a emprender

aprender a emprender

No hace falta llevar un Steve Jobs o un Bill Gates para ser un emprender de éxito, porque incluso en la trayectoria de estos hay sonados fracasos.

El gen emprendedor no existe y se puede aprender a emprender, lo que vuelve a poner el foco en la importancia de formarse.

Adquiere manuales, busca asesoría y realiza cursos que creas que te van a ayudar, siempre informándote previamente de sus contenidos y efectividad y no de lo que dicen unos y otros, que en el sector online hay mucho mamoneo con las recomendaciones, todo hay que decirlo.

Necesitas unas nociones mínimas de dirección y gestión empresarial, que te serán útiles desde la misma conformación de la empresa. Como señala el Instituto de Emprendimiento Avanzado, la formación ayuda a que las compañías crezcan más rápidos, sobre todo las de nueva constitución. Y lo cierto es que las escuelas de negocio tienen un papel relevante.

De momento, te inicio en el mundo del emprendedor explicándote qué necesitas para montar un negocio rentable. Te recuerdo, eso sí, que todo comienza por escoger aquello que te gusta y que se da bien:

Considera tu mercado

Necesitas tener una cuota suficiente de este, es decir, un número bastante amplio de personas con una necesidad y que recurrirán a tu producto o servicio para cubrirla.

Luego ya tendrás que aprender a atraerlo utilizando el marketing online, pero lo primero es conocer la demanda.

Una herramienta útil para ello son las encuestas, y puedes hacerlas de forma gratuita utilizando las redes sociales, aunque depende de dónde se concentre tu público.

Puedes hacer encuestas a través de Google Drive, las páginas de Facebook o incluso las historias de Instagram.

Ten en cuenta a la competencia

Saber qué ofrecen tus principales competidores puede servirte para diferenciarte.

Observa y transforma tus ideas, aplicando tu creatividad.

Visitando sus redes, adquiriendo aquello que ofreces o investigando cuánto vende, tendrás las claves esenciales.

Márcate objetivos

Debes hacer lo que te gusta pero, a la vez, ser realista.

Puede que tu sueño sea autoeditar una novela en formato ebook y consideres que se te da súper bien escribir, pero no eres Matilde Asensi ni tienes que pretenderlo.

Te gusta escribir, ¿no?

Pues a lo mejor es más útil que comiences ofreciendo tus servicios de copywriter a terceros para conseguir un dinerillo que te ayude a pagar facturas.

¿Qué quiero decir con esto?

Que nadie tiene éxito de la noche a la mañana y que debes ir construyendo la escalera peldaño a peldaño.

Márcate objetivos, plazos y pasos que vas a conseguir para conseguir lo que quieres, poco a poco pero firme en tu propósito.

Imaginemos que alguien quiere montar una plataforma educativa con la que haga llegar recursos útiles para estudiar.

Ya sabe que hay mercado suficiente y puede ofrecer algo diferente a lo que ofrece su competencia, así que está en disposición de empezar. Ha realizado un plan estratégico que consta de lo siguiente:

Objetivo: dar a conocer el servicio.

  • Plazo: tres primeros meses.
  • Estrategia: invertir en publicidad online y offline para el lanzamiento.
  • Indicadores: impacto en redes sociales, número de visitas a la web, suscriptores a las newsletter, usuarios registrados.

Objetivo: aumentar las ventas.

  • Plazo: entre los seis meses y el año.
  • Estrategia: reforzar los leads para la conversión.
  • Indicadores: porcentaje de visitantes y suscriptores que acaban convirtiéndose en usuarios.

Objetivo: lanzar servicios innovadores para mantener la competitividad.

  • Plazo: entre los 12 y los 18 meses.
  • Estrategia: identificar las oportunidades preguntando a los usuarios, y contar con personal creativo que aporte diseños propios.
  • Indicadores: porcentaje de usuarios actuales que se han suscrito o han contratado los nuevos servicios.

Se trata de un plan somero, pero espero que te haya servido a modo ilustrativo.

Ideas de negocio con poco presupuesto

Al aprender a emprender, debes ser muy consciente de tus recursos y habilidades, y tratar de aprovechar las oportunidades que te ofrece la era digital. Aquí tienes varias formas de emprender un negocio rentable y, si no lo terminas de ver, te dejo yo algunas más a continuación:

Creando

¿Se te da bien escribir y tienes nociones de SEO? Puedes dedicarte a la redacción de contenidos. ¿Has estudiado diseño gráfico y quieres crear plantillas web? Véndelas en las principales plataformas.

Prestando servicios

¿Eres capaz de crear mensajes y campañas creativas para crear impacto? Contribuye a mejorar el tráfico de una empresa y su marca personal ofreciéndote como su Community Manager.

¿Tienes amplio conocimiento de un idioma?

Ofrécete como traductor/a y corrector/a de textos de diverso índole.

Para ello, nuevamente, tienes que formarte.

Ayudando a otros vender

No tienes tu propio producto, pero si tienes un mínimo de formación en marketing, estás dispuesto/a a perseverar y tienes paciencia, puede que el marketing de afiliados sea lo tuyo.

Vendiendo lo que tú creas (del verbo «crear»)

¿Customizas tu ropa? ¿Haces ilustraciones? ¿Cupcakes? ¿Vasijas de barro?

Puedes venderlas a través de tu propio ecommerce, pero para posicionarte tendrás que invertir en marketing.

Vendiendo lo que otras crean

Puede que no crees productos físicos ni te convenza eso de ir a comisión por vender lo de otros.

Intenta alcanzar un acuerdo con algún proveedor online o local para poder vender algo bajo tu marca, aunque tengas externalizada la producción.

A la hora de vender, puedes optar por el dropshipping o encargarte tú de todo, aunque eso requerirá tener stock y dinero, entre otras cosas.

Espero sinceramente haberte ayudado en tu propósito, que hayas obtenido un mínimo de información útil sobre qué es emprender y cómo hacerlo. Y ya que siempre pretendo que mis espacios sean un foro de enriquecimiento de la comunidad, espero tus comentarios. ¿Qué retos te has encontrado tú? ¿Cómo los has solventado? ¿Has tenido que dejar alguna idea por el camino? ¿Cómo te va ahora?, ¿Crees que es importante aprender a emprender? ¡Quiero saberlo todito!